Rusia lanzó cerca de 600 drones y 26 misiles de crucero contra Ucrania, intensificando así su ofensiva en las últimas semanas, y dejando al menos dos muertos y varios heridos muy lejos de la línea del frente, según las autoridades locales.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski precisó que “más de la mitad” de los drones “eran Shahed”, de fabricación iraní.

Un misil y una veintena de drones alcanzaron “cinco lugares”, indicó la fuerza aérea ucraniana, que derribó más de la mitad de esos artefactos y 25 misiles.
En general, el oeste de Ucrania no suele ser blanco de los ataques rusos, en comparación con las zonas del este y del sur, donde se concentran los combates.
Pero los bombardeos de este sábado dejaron al menos dos muertos y veinte heridos en la ciudad occidental de Chernivtsi, según Zelenski.
Otras seis personas, entre ellas un niño de 11 años, resultaron heridas en Leópolis, también en el oeste, según la administración regional.
