En la intervención realizada por la Secretaría de Seguridad, la Policía Metropolitana de Bogotá y otras entidades distritales, que se extendió por más de ocho horas, se retiraron 18 cambuches donde se hallaron armas blancas, textiles, billeteras y hasta camas. La CAR, responsable del cuidado ambiental del predio, asumió compromisos para avanzar en el aislamiento, señalización, restauración y preservación del área.

Entre la vegetación espesa y el terreno inclinado del mirador La Paz, ubicado en inmediaciones del CAI Monserrate, en la Avenida Circunvalar, fueron apareciendo, uno tras otro, durante meses, los rastros de una ocupación ilegal que fue ganando espacio en esta zona de los Cerros Orientales en Bogotá.

Se trata de un predio con una superficie estimada de cinco hectáreas, cuyo administrador es la CAR Cundinamarca, que venía siendo utilizado por ciudadanos habitantes de calle para pernoctar, instalar cambuches, reciclar, expender estupefacientes y como escondite de delincuentes.

Pues bien, en las últimas horas, hasta ese lugar, con palas, rastrillos y guantes en mano, llegó personal de la Secretaría de Seguridad, del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), la Secretaría de Ambiente y la Policía Metropolitana de Bogotá, para recuperar el mirador, desmontar las estructuras improvisadas que se escondían entre la frondosa y agreste vegetación, y retirar 56 toneladas de residuos que se acumularon en distintos puntos de la montaña.

En el operativo, liderado por el secretario de Seguridad, César Restrepo, se hallaron entre los cambuches: textiles, billeteras y hasta camas. Además de armas cortopunzantes que fueron incautadas por la Policía.

Pero el despliegue fue más allá, se evidenció las huellas de la afectación ambiental, toda vez que los ciudadanos habitantes de calle realizaban fogatas en un ecosistema especialmente vulnerable durante temporadas de altas temperaturas y sequía.

“Una sola fogata puede poner en riesgo los Cerros Orientales. Lo que identificamos es la necesidad de un trabajo coordinado entre las autoridades ambientales y las de seguridad para negar el acceso a esta zona”, señaló el secretario distrital de Seguridad, César Restrepo.

Por eso, para el Distrito, el desmonte de los cambuches representa apenas el comienzo de una intervención que busca recuperar y preservar este punto de los Cerros Orientales.

Fue así como esta intervención integral también contó con la participación del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, la Secretaría de Integración Social, la Alcaldía Local de Santa Fe y hasta Migración Colombia para verificar la presencia de ciudadanos extranjeros en la zona.

El mirador La Paz hace parte de la estructura ecológica del Distrito y se encuentra dentro del ecosistema de los Cerros Orientales, una zona que comprende más de 13.200 hectáreas de bosque y que cumple un papel relevante en la conectividad ecológica y el sistema hídrico de Bogotá.

La recuperación continúa
El desmonte de los cambuches y el retiro de los residuos son el primer paso para recuperar este sector de los Cerros Orientales. El reto ahora es evitar nuevas ocupaciones, reducir los riesgos para el ecosistema y avanzar en su recuperación ambiental.

Por eso, la Secretaría de Seguridad convocó una visita de inspección al sector con la participación de la Secretaría Distrital de Ambiente y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), autoridad ambiental competente en la Reserva Forestal Protectora de los Cerros Orientales, para establecer las acciones necesarias para proteger y preservar el área.

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