Bogotá inició un proyecto pionero de economía circular en la localidad de Tunjuelito, transformando los escombros abandonados en las calles en material vial. El equipo de Aguas de Bogotá recolecta estos residuos y los traslada a una planta especial en el relleno Doña Juana. Allí se clasifican y procesan técnicamente para convertirlos en pavimentos de alta resistencia para la infraestructura.
La iniciativa, liderada por el director de la UAESP, Armando Ojeada, marca el primer paso de la capital hacia la valorización de residuos críticos. Este modelo busca reincorporar los desechos a la cadena productiva, generando un triple beneficio que impacta positivamente a los ciudadanos, al medio ambiente y a la economía local.

La Unidad de Mantenimiento Vial comenzó la intervención en el barrio San Benito, utilizando subbase granular tipo A recuperada para rehabilitar las calles dañadas. La obra recuperará un espacio público antes afectado por basuras y habilitará un nuevo paradero del SITP, beneficiando directamente a más de 3,000 habitantes.