La Alcaldía de Bogotá y la empresa Rappi transformaron el bajopuente de la carrera Novena con calle 109, en Usaquén, mediante una inversión privada de 1.533 millones de pesos. El proyecto hace parte de la estrategia ‘Puentes que Unen’ y busca recuperar espacios públicos deteriorados. La intervención duró seis meses e incluyó labores de limpieza, adecuación y revitalización. El objetivo es mejorar la convivencia, la seguridad y el aprovechamiento del espacio. Esta iniciativa se desarrolló en articulación con el DADEP.
El espacio renovado cuenta con 903 metros cuadrados y ofrece diferentes servicios para la comunidad y los repartidores. Entre ellos se encuentran un gimnasio al aire libre gratuito, baños públicos, bicicleteros, mobiliario urbano y zonas de estacionamiento para 24 motocicletas y seis bicicletas. Además, se habilitó un Pitstop para repartidores, con áreas de descanso, iluminación y tomacorrientes para cargar dispositivos. Estas instalaciones buscan mejorar las condiciones de trabajo de los domiciliarios y facilitar la movilidad de los peatones.
La intervención también incorpora cámaras de seguridad con análisis de video en tiempo real y sistemas de alertas preventivas para reducir los hurtos y el uso inadecuado del espacio público. Según la Alcaldía, este es el sexto bajopuente recuperado durante la administración de Carlos Fernando Galán y el primero financiado completamente por una empresa privada. El proyecto contó con actividades de socialización con vecinos y repartidores. Con esta iniciativa, se busca promover la seguridad, el bienestar y la corresponsabilidad entre el sector público, las empresas y la ciudadanía.